Plataforma para que una empresa registre sus tratamientos de datos, atienda los derechos de las personas, gestione consentimiento y responda una brecha dentro del plazo legal. Con portal público de transparencia generado automáticamente.
La Ley 21.719 le impone a prácticamente cualquier empresa chilena obligaciones que antes no existían: mantener un registro de actividades de tratamiento, responder solicitudes de acceso, rectificación, cancelación, oposición y portabilidad, obtener consentimiento válido y notificar brechas de seguridad en plazos acotados.
El problema práctico es que la mayoría de las empresas descubre esto tarde y la respuesta típica es un documento Word que alguien redactó una vez y nadie volvió a mirar. El cumplimiento no es un documento: es un proceso que tiene que estar vivo y poder demostrarse cuando lo pidan.
Un sistema de cumplimiento de datos personales que filtre datos personales es una contradicción cara. Por eso la plataforma se construyó con aislamiento a nivel de base de datos, autenticación de segundo factor y registro de auditoría con hash de cada acción sensible.
El mismo criterio aplicamos a nuestro propio material: este portafolio no publica datos de clientes ni de terceros, precisamente porque vendemos cumplimiento.
Cualquier empresa chilena que trate datos personales de clientes, pacientes, postulantes o trabajadores — que en la práctica son casi todas. Es especialmente urgente en salud, educación, retail, servicios financieros y cualquier negocio con base de clientes grande.
En 30 minutos analizamos tu operación y te mostramos exactamente qué se puede automatizar, cuánto cuesta y qué retorno puedes esperar. Sin costo, sin compromiso.